Mercado laboral en Canarias 2026
Canarias comienza 2026 con un mercado laboral que, sin grandes titulares épicos, da señales claras de estar cambiando. La recuperación económica tras la pandemia ya no es solo un discurso optimista: se refleja en las cifras, en la actividad diaria de las empresas y en una previsión de más de 37.000 nuevos empleos entre 2025 y 2026. El desempleo, aunque sigue siendo una de las grandes preocupaciones estructurales del archipiélago, podría situarse en torno al 11,5% de media regional, un dato que confirma una evolución lenta pero constante.
El turismo continúa siendo el eje central del empleo en las islas. Más del 80% del trabajo en Canarias depende del sector servicios y, dentro de él, la hostelería y las actividades turísticas siguen marcando el ritmo. Hoteles, restaurantes, bares y empresas de experiencias mantienen una demanda estable de personal, especialmente en islas como Tenerife y Gran Canaria. Al mismo tiempo, el debate sobre la saturación turística y la sostenibilidad del modelo gana peso, con un impacto directo en la forma de crear empleo y en los perfiles que se demandan.
Junto al turismo, el comercio y los servicios asociados siguen sosteniendo una parte esencial del mercado laboral. Campañas comerciales, temporadas altas y zonas turísticas impulsan la contratación en atención al cliente, ventas y gestión de tiendas. Es un sector que combina estabilidad con una elevada temporalidad, y que continúa siendo una de las principales puertas de entrada al empleo, tanto para jóvenes como para personas con experiencia.
La construcción mantiene un crecimiento moderado, vinculado a la vivienda, la rehabilitación y las infraestructuras turísticas. Lejos de los excesos del pasado, el sector avanza hacia una mayor especialización, con demanda de perfiles técnicos, personal cualificado y profesionales orientados a la eficiencia energética y la rehabilitación de espacios existentes.
Uno de los cambios más significativos se observa en el ámbito tecnológico y en el empleo especializado. La Zona Especial Canaria se ha consolidado como un atractivo polo para empresas de software, datos, inteligencia artificial, energías renovables y contenidos digitales. Canarias empieza a ser vista no solo como destino turístico, sino también como un lugar desde el que trabajar en sectores del conocimiento, atrayendo talento que busca estabilidad y calidad de vida sin renunciar a oportunidades profesionales.
La salud, la educación y los servicios sociales mantienen una demanda constante, impulsada por el envejecimiento de la población y el refuerzo de los servicios públicos. Aunque no lideran las cifras de creación de empleo, aportan continuidad y estabilidad al mercado laboral. A esto se suma el crecimiento del transporte y la logística, especialmente en el ámbito marítimo y aéreo, un sector menos visible pero clave para el funcionamiento económico del archipiélago.
Persisten, sin embargo, desafíos estructurales. El desajuste entre la oferta y la demanda de perfiles cualificados sigue dificultando la cobertura de vacantes en determinados sectores. La temporalidad continúa siendo elevada, especialmente en servicios, y el modelo turístico se enfrenta a la necesidad de evolucionar hacia fórmulas más sostenibles y menos estacionales.
El empleo en Canarias en 2026 no vive una transformación radical, pero sí una transición evidente. Entre la fuerza de los sectores tradicionales y el empuje de nuevas actividades, el mercado laboral avanza con cautela, consciente de que el verdadero reto no es solo crear empleo, sino mejorar su calidad y estabilidad en un territorio que ya no se conforma con sobrevivir, sino que empieza a pensar en hacerlo mejor.